Como era de esperar, el bebé está creciendo. Lo sabemos, nos lo dicen, pero darnos cuenta es siempre un poco chocante.
Pasan los meses y luego los años, pero ¿cómo adaptar la casa o el piso a un pequeñín que crece tan deprisa? ¿Hasta qué edad o peso se pueden utilizar ciertos muebles prácticos, como un columpio eléctrico?
Como padres, nunca sabemos muy bien si es el niño el que quiere demasiado su juguete preferido o si somos nosotros los que realmente nos esforzamos por superar cada etapa: primeros balbuceos, primeros pasos, primera siesta en la guardería (¡sin columpio!), inicio de la escuela infantil...
Voy a darte algunos consejos para ayudarte a decidir cuándo es el momento adecuado para pasar de un columpio eléctrico a una alfombra de juegos o a tu propia cuna.
Información sobre el producto: recomendaciones del fabricante
Según las instrucciones del fabricante, la silla columpio clásica o eléctrica está diseñada para soportar a un niño de hasta 9 kg (para un modelo normal) o 13 kg (para un modelo evolutivo).
Parar a los 7-8 meses o cambiar al arnés, una cuestión de seguridad
Los modelos polivalentes, como la trona columpio, suelen utilizarse como silla de bebé durante los primeros 6 meses, y luego como trona de verdad cuando los bebés dejan de tomar leche materna.
El problema es que a partir de los 7 u 8 meses, el bebé empieza a entender que puede hacer pequeños movimientos de balanceo por sí mismo -como en su columpio eléctrico- y le resulta muy, muy divertido hacerlo por todas partes. Es una gran oportunidad para grabar unos vídeos para los abuelos o los amigos, pero resulta un poco problemático cuando lo hace encaramado a su trona y ésta empieza a volcar.
Pues bien, puedo asegurarle que todos los modelos recientes con marcado CE son estables. Están diseñados precisamente para evitar este tipo de accidentes. Sin embargo, para evitarte algún que otro susto, te aconsejo encarecidamente que coloques a tu bebé un arnés de seguridad. Una vez que esté bien sujeto, no querrá retorcerse tanto, aunque seguirá teniendo suficiente libertad de movimientos para comer como un adulto.
Cuando tu bebé tenga edad suficiente para sentarse a la mesa contigo, puedes quitarle el asiento elevador y colocarlo a la altura adecuada.
¿Qué le espera al columpio eléctrico?
¿Cómo prescindir de un equipamiento tan útil? Después de meses de sueño y digestión facilitados por el suave balanceo de un columpio especial para bebés, es crucial encontrar una alternativa duradera para la comodidad de tu pequeño.
El corralito para el bebé
Después de comer o por la noche, cuando necesites unos minutos para ti, el corralito es una buena alternativa al columpio. En cuanto tu pequeño pueda valerse por sí mismo, querrá trabajar su motricidad agarrando sus pies, su colchoneta, sus peluches, etc. El corralito es una forma práctica de que juegue con total seguridad.
La hamaca o reposapiés evolutiva
Si la silla de bebé es lo bastante grande y robusta para tu hijo pequeño, puedes aprovechar para sentarlo a tu lado en el sofá.
Si no es así, proporciónale un acogedor sillón infantil o un reposapiés para que tu hijo pueda seguir durmiendo la siesta a tu lado, y para que podáis jugar juntos o tener vuestras primeras grandes discusiones. Momentos inolvidables de unión...