Nuestros 5 consejos para elegir una trona columpio para bebé

Entre el biberón y el pecho, los padres se agotan rápidamente. El cambio a la trona es pronto un alivio, ya que nuestro pequeño podrá por fin probar nuevos sabores y diversificar su dieta.

Pero, ¿cómo elegir? ¿Realmente hay modelos de trona más prácticos o cómodos que otros?

Consejo nº 1: una trona que cumpla las normas

En Internet hay un montón de modelos de tronas de bebé más o menos fantasiosos. Antes de caer en la tentación de ese modelo de madera del que te has enamorado con los colores de tus cortinas, comprueba 2 puntos esenciales:

  •   La fiabilidad del vendedor: ¡cuidado con el envío directo!
  •   EN14988": norma de tronas, para garantizar la seguridad del bebé

En Francia, la legislación es especialmente estricta para evitar cualquier riesgo de caída. Una silla de bebé conforme a la norma EN14988 tiene un mínimo de 3 puntos de fijación para la parte inferior y 5 para la parte superior, un arnés de seguridad y un respaldo lo suficientemente alto para un niño de hasta 2 años (más de 35 cm).

En caso de duda, confía en las opiniones de otros clientes. Los padres son especialmente rápidos a la hora de señalar cualquier problema que hayan encontrado con su trona columpio o cochecito. Un modelo de trona con 5 estrellas es sin duda una buena opción.

Consejo 2: Elija un modelo práctico

La trona es un modelo 3 en 1 muy práctico. En parte trona, en parte hamaca y en parte columpio, este tipo de trona me ha permitido a menudo disponer de unos minutos preciosos antes y después de las comidas, el tiempo suficiente para servirme un yogur o fregar los platos.

El suave movimiento del columpio ayuda al bebé a hacer bien la digestión. Este modelo de trona columpio, por ejemplo, va más allá con un sensor de llanto para mecer automáticamente al bebé en cuanto lo necesita.

Consejo nº 3: ¡una trona fácil de limpiar y guardar es aún mejor!

Puede parecer terriblemente mundano, pero convertirse en padre también significa aceptar que no hay plato de guisantes que se acabe sin encontrar alguno debajo de la alfombra.

Pasar horas limpiando la trona no tiene sentido cuando ya tienes que lidiar con todas las pequeñas molestias y buenos momentos de la vida cotidiana. Así que opta por un modelo de madera o plástico sin demasiados relieves, con una funda de bandeja desmontable o un cojín de silla extraíble y lavable a máquina.

Si el comedor es pequeño o el bebé come a menudo en la cocina, puedes optar por una trona de plástico plegable, que suele ser mucho más ligera que los modelos de madera. Si es muy ligera, puedes incluso atornillar un perchero a la pared o deslizar la trona junto a la estantería.

Consejo n.º 4: apuesta por una trona progresiva a largo plazo 

Es fácil olvidar que el bebé está creciendo. Comprar un nuevo armario para cada nueva temporada requerirá un presupuesto considerable.

Es una buena idea planificar con antelación la compra de muebles y elegir una trona que pueda actualizarse.

Lo sé, luego me lo agradecerás ????

Si prefieres comprar una trona no evolutiva, aquí te explicamos cómo elegir la silla adecuada, edad por edad:

  •  Trona para recién nacidos: con un respaldo plano reclinable o una hamaca, el bebé puede descansar con seguridad sobre su espalda mientras se le da de comer.
  •  Trona para bebés de 4 a 6 meses: el asiento se reclina ligeramente para facilitar la digestión y mantener el contacto visual mientras el bebé deja caer su compota de manzana sobre el gato (¡un placer, se lo decimos nosotros!).
  •  Silla de niño en torno a los 8 o 9 meses: el bebé ya está sentado y ya puede comer en la mesa con sus padres y probar nuevos platos.

Para los niños que han soplado su primera vela y ya quieren comer como un adulto, sin el arnés de una silla de bebé, se puede instalar un asiento elevador en una silla de adulto, siempre que el cinturón de seguridad esté siempre bien abrochado.

Consejo 5: Pedir antes del parto 

Como ocurre con todos los muebles y accesorios de puericultura, lo mejor es prepararlo todo antes de la llegada del bebé.

Instalar una trona en el salón o en la cocina puede implicar cambiar algunos muebles de sitio, o incluso que te apetezca redecorar un poco. Cuando llegue el bebé, no tendrás ni un minuto para ti, ¡así que aprovecha el momento!

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